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miércoles, diciembre 05, 2007

Notas en torno al semestre 2008-1

Wow! Entro a mi cuenta de Blogspot y me doy cuenta de que puedo usar nuevas herramientas. 
Me imagino que muchos usuarios de PCras ya las habían podido usar con tanta comodidad. Yo no. 
Esto me debería  alegrar considerando que lo que pretendía expresar aquí era la fatalidad del semestre un curso. 
Una buena, después de algunas malas.
Sé que a muchos les molesta la sensibiliría barata que en ocasiones presento en este espacio. No se preocupen, a mi también. Pero me sale y ya. Podría evitarlo hasta cierto punto, pero tampoco quiero caer en la amargura fastidiosa. Esa amargura que dice: "Mi vida es tan asquerosa que deseo que la de todos sea igual".  Por otro lado están esas personas como Martita de Fox que dicen: "Mi vida es tan asquerosa que seré tan alegre para fastidiarle la alegría a los demás... eso y... también... hurtaré el presupuesto de la presidencia para comprarme vestiditos... pagarle la universidad a mis hijos, etc...
En fin... a mis lectores (seguramente, todos ellos decepcionados o agradecidos por mi ausencia) les debo una disculpa por no estar activo este semestre. (Creo me la paso pidiendo disculpas por no postear).
Quisiera dar una explicación que no suene a pretexto, a una excusa que me victimisara, como quien hace algo de lo que no puede dejar de sentirse culpable. Creo que, entonces, la dejaré para más tarde, para los que les interese.



Y bueno... si usted leyó lo anterior... pues... muy mal. Acá abajo está lo divertido.

Observación:

Hace ya algunos meses, nuestro queridísimo presidente, amplio conocedor de la vida y obra del maestro Pedro Páramo, informaba al pueblo de México... perdón... a la nación mexicana, que él se encargaría de limpiar en el extranjero la imagen estereotipo del mexicano. Ya saben, esta imagen de un hombre recostado bajo la sombra de un "nopal", vestido con un gabán multicolor de lana y un gran sombrero que no deja ver su rostro. 
Bien, hoy podemos decir alegremente que el ejecutivo a logrado cumplir con tan importante empresa. La imagen estereotipo del mexicano ha cambiado en el extranjero, de ser considerados una nación gustosa del buen descanso en la aridez de la vida, somos ahora considerados algo totalmente diferente.  El estereotipo mexicano es, ahora, ese buen hombre que goza de la vida atendiendo sus circunstancias. Sí, un poquito chaparrin; sí, un poquito gordinflón, pero siempre alegre y seguro de portar su cuerno de chivo. Con sombrero de vaquero, camisas de colores cálidos, jeans negros, botas, bigote negro y gafas, siempre dispuesto  a matar a quien se le interponga con tal de distribuir de manera justa su producto. El mexicano de ahora es emprendedor y luchon y esto lo hace siempre felizmente.